Mis muy queridos compañeros y amigos,
Que alegría me da pensar que nos volveremos a ver luego de tantos años….. y en que “patriada” se han metido Alejandro y Jorge para organizar la reunión en Septiembre!!!!! Gracias, de todo corazón por facilitar esto tan lindo.
Ni sé por donde empezar. Déjenme decirles que siento que la nuestra es la mejor profesión que existe y que siempre doy gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de aprender a amarla junto a ustedes y de la mano de esos grandes profesores de los que ya, ni me acuerdo el nombre, el aquella vieja y querida facultad en La Plata de principios de los años 70s…. He adquirido con el tiempo 2 títulos de post-grado, mi PhD en Canada y mi MBA en los Estados Unidos, pero cuando me piden que me presente, siempre digo con orgullo que sólo soy un “viejo veterinario argentino” que ha aprendido algunas mañas modernas para sobrevivir en estos pagos lejanos…..
Luego de recibidos, abrimos con Marica una Veterinaria (“El Bagual”) en Magdalena, provincia de Buenos Aires, donde practicamos con grandes y pequeños animales hasta que nos fuimos a Canadá en 1986, Alli obtuve mi PhD y he trabajado desde comienzos de los 90s en la industria, siempre en grupos de investigación y en el área de biológicos para animales domésticos. Hoy trabajo para PFIZER, pero he pasado por FORT DODGE y MERIAL en mi áfan de contribuir al máximo posible en el mejoramiento de la salud animal.
Vivo en los Estados Unidos, separado de Marica y con hijos adultos con familias propias a unas 5 horas en auto mi casa; la vida me ha cambiado creo que para mejor (Dios lo juzgará a su tiempo…), es por eso que les mando unas fotos que tengo sobre mi escritorio para que me reconozcan cuando me vean: una con mis tres hijos que viven en Canadá y de los que estoy tremendamente orgulloso (y de los que tengo múltiples historias para contarles); una con Jennifer, mi esposa, también veterinaria y muy Canadiense ella, y que siente también un gran respeto y orgullo por nuestra profesión; y otra, que siempre me emociona hasta las lágrimas, en la que 3 generaciones de Gallos comparten el amor por lo que hacemos. Si, papá áun vive y Nicolás se graduó en el 2000 y trabaja exitosamente como veterinario rural en el sur de Ontario. Las fotos de los nietos (una hermosura, un varónazo y otra nena en camino por llegar en Julio) se las muestro en persona.
Un gran abrazo y hasta pronto, Guillermo